Ojalá no fuera diciembre
En la selva, la Navidad no se parece a lo que muestran en Las películas. Aquí o llueve sin aviso o el calor se vuelve tan espeso que Cuesta Respirar. A veces pasan ambas cosas el mismo día. El aire se queda pegado a la piel, la ropa no se seca nunca y todo huele a tierra mojada. Siempre quise ver nevar. No por una razón grande, creo, sino por curiosidad. Por saber cómo se siente el frío de verdad en una fecha que, se supone, debería ser distinta a las demás. Es raro que el año se esté acabando. No porque haya pasado rápido, sino todo lo contrario. Hubo momentos en los que sentí que no iba a terminar nunca, que los días se repetían sin avanzar y que diciembre era solo una palabra más en el calendario. Y, aun así, aquí está. Como si nada. Me siento solo. No es algo nuevo, pero hoy pesa distinto. Nunca he sido ese tipo de chico que entra a un lugar y llama la atención sin Esfuerzo. No tengo ese algo que atrae a las personas. Soy callado. Hablo, sí, pero casi siempre conmigo mismo. Las...